La Revolución
Digital
También
llamada la Tercera Revolución
Industrial, es el cambio de la tecnología analógica, mecánica,
y electrónica,
a la tecnología digital, que comenzó entre finales
de la década de 1950 a finales de la década de 1970, con la adopción y la
proliferación de las computadoras digitales y mantenimiento de registros
digitales que sigue hasta nuestros días.1 De manera implícita, el término
también se refiere a los cambios radicales provocados por la computación y la tecnología de la comunicación
durante (y después) de la segunda mitad del siglo XX. Análoga a la Revolución Agrícola y la Revolución Industrial, la Revolución Digital marcó el comienzo de la Era de la Información.
En el centro
de esta revolución esta la producción en masa y el uso generalizado de circuitos lógicos digitales, y sus tecnologías
derivadas, incluidas la computadora
digital, el teléfono celular digital, e Internet.
Breve historia
La
tecnología subyacen te fue inventada en la segunda mitad del siglo 19,
incluyendo la máquina analítica de Babbage y el telégrafo.
La comunicación digital se convirtió en económica para la adopción generalizada
después de la invención de la computadora personal. Claude Shannon, un matemático de Bell
Labs, es acreditado por haber establecido los cimientos de la digitalización en
su artículo innovador A
Mathematical Theory of Communication en
1948.7 La revolución digital convirtió la
tecnología que antes era analógica a formato digital. Al hacer esto, se hizo
posible hacer copias que eran idénticas al original. En las comunicaciones
digitales, por ejemplo, repitiendo hardware fue capaz de amplificar la señal
digital y pasarla sin pérdida de información en la señal. De igual importancia
para la revolución era la capacidad de mover fácilmente la información digital
entre los medios de comunicación, y acceder a ella o distribuirla de forma
remota.
Un hito
importante en la revolución fue la transición de la música grabada analógica a
la digital. En la década de 1980, el formato digital de discos
compactos ópticos
suplantó, como el medio más popular, a los formatos analógicos, como los discos de
vinilo y cintas de
casete.